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La Stephania Erecta, ha venido para quedarse.

Desde hace más o menos un año, comenzamos a ver en redes sociales esta planta, con su base estilo patata (ni se os ocurra llamarlo así, es un caudex) y sus hojitas redondeadas. Enseguida nos llamó a tod@s la atención. Lo de la Stephania y la comunidad plantil ha sido un crush en toda regla, así que comenzamos, como buen*s plantlovers a investigar y a buscar la manera de hacernos con una. Hasta ahora sólo ha estado disponible en formato caudex, pero nos las hemos arreglado para traértelas brotadas y que así sean más fácil que se adapten a tu hogar y florezcan en primavera.



Cualquier plantlover que se precie se interesa por la historia y orígenes de esa planta tan deseada, que deseamos tener en nuestra wishlist plantil, y desde el Club de las Plantas nos hemos puesto manos a la obra…






HISTORIA


Los primeros textos que se encuentran sobre esta planta datan de 1922, en los cuales William Grant Craib la describe por primera vez, una vez más un botánico inglés fue el descubridor de esta planta. Este curador inglés participó en el estudio “Flora de Tailandia”.


Thailandia es el país original de la Stephania Erecta Craib, donde se encuentra en matorrales o bosques con escasa vegetación y los nativos las recolectan por sus propiedades medicinales, como aliviar los problemas de digestión, entre otros. También se pueden utilizar como alimento en la mesa.


El nombre Stephania proviene del griego "corona", porque sus anteras (la parte de estambre de las flores) están dispuestas en forma de corona. Curiosamente, las hojas brotan en espiral sobre el tallo y están peltadas (con forma de escudo), con el pecíolo de la hoja (tallo) adherido cerca del centro de la misma. Es una planta trepadora herbácea, tuberosa (ya que hablamos de un tubérculo), perenne, que produce tallos retorcidos ¡de hasta 8 m de largo!. Sus portainjertos tuberosos pueden tener hasta 30 cm de ancho.





¿CÓMO CONSEGUIR QUE BROTE?


Habréis visto que la Stephania erecta se vende tal cual, sin raíces ni hojas, como si fuera una patata, así que nos hacemos con ella… ¿y ahora qué? ¿Cómo hacemos que brote? Lo primero que debemos hacer, es aumentar la humedad alrededor de la planta mediante una una cúpula por ejemplo, otra opción es colocar la planta en maceta dentro de una bolsa de plástico sin sellar. La planta se puede regar con agua y alguna solución nutritiva específica para plantas tuberosas.


El sustrato debe permanecer húmedo pero nunca encharcado. Y como podréis imaginar, si la temperatura no se mantiene por encima de los 18 - 20Cº, el caudex seguirá en estado de latencia o reposo y no brotará. Si sois constantes manteniendo la humedad, proporcionando abundante luz indirecta y manteniendo la temperatura, es que en dos semanas tras haer sido plantada comenzarán a salir los primeros brotes, aunque esto puede variar, porque ya sabéis que cada planta es diferente.


La mezcla del sustrato debe ser arenosa, así que nos podemos ayudar de piedra pómez y de arena de río, y la maceta donde va a vivir debe ser de un tamaño adecuado al del tubérculo, preferiblemente de terracota, por su porosidad. En el caso de usar macetas de plástico o cerámica esmaltada, éstas deben tener un buen agujero de drenaje. Nuestro mix infalible para la Stephania es 1/3 de sustrato de cactáceas, 1/3 de arena de río o piedra pómez y 1/3 de perlita.


Después de llenar la maceta con el sustrato, el tubérculo se puede colocar directamente encima posándolo, o se puede enterrar ligeramente en la mezcla de tierra, luego la ubicaremos en una zona de sombra brillante hasta que esté bien establecida.


¿CÓMO LA CUIDAMOS?


Podemos colocar nuestra Stephania en un lugar soleado cuando está bien enraizada y con buena cantidad de hojas, pero nunca bajo el calor abrasador del verano. La mayoría de los brotes pueden quemarse con el sol, y esto sería irreversible. Una de las ventajas de la Stephania erecta es que la podemos ubicarla en interior, preferiblemente cerca de una ventana o de una buena fuente de luz. En cuanto a temperatura, si la mantenemos en una horquilla entre 15º y 25º estará feliz, sobre todo debemos resguardarla del frío y de las heladas o corrientes de aire.


Una buena señal es que nuestra planta tenga los tallos cortos y erectos y con hojas grandes y verdes. Los tallos largos en cascada con hojas pequeñas podrían significar que la planta debe reubicarse en un lugar más soleado. Si la descuidamos un poco podría entrar en estado de pseudo-dormancia, dejará caer sus hojas y perderá sus raíces, la solución a este problema será tener paciencia y volver al régimen normal de riego y nutrición, la mayoría de las veces, vuelven de la inactividad con flores muy pequeñas de color amarillo, masculinas o femeninas.


PLAGAS Y ENFERMEDADES


Los ácaros, como la araña roja, son la plaga más usual que que podemos encontrar en la Stephania, si no se detectan de inmediato, pueden propagarse rápidamente. Se puede rociar sobre la planta una mezcla de aceite de neem, jabón potásico y agua.


Notaremos que está sufriendo un ataque cuando las hojas se tornen amarillas y moteadas. Las hojas afectadas deben retirarse con cuidado y examinarse en busca de plagas.


La falta de nutrición o riego también hace que sus hojas se vuelvan amarillas y se caigan. Recordad que siempre es más fácil recuperar una planta por falta de agua que por exceso.



HA VENIDO PARA QUEDARSE

Si en tu jungla no tienes espacio para más philodendron enormes, o estás empezando a montar tu jungla particular, la Stephania es tu planta ideal, fácil de cuidar, original y exótica. Una planta con estilo, como las que nos gustan en el Club de las Plantas.

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